Abrí la carta y ponía: Buenos días mi princesa. Como ya sabes
dentro de cinco días cumples 18 añitos y quiero esperarlos día a día. A partir
de hoy llegaré veinte minutos antes de que el timbre suene, te esperaré, te
besaré y te entregaré la carta. No volverás a verme hasta al día siguiente. No
me envíes mensajes porque por mucho que me cuesta evitarte, no te contestaré. Cada
día tendrás una trabajito que hacer. Hoy, lunes, te toca conocer a cinco chicas
que no pertenezcan a tu círculo habitual, (PD: No acudas ni a Sara, ni a Cris,
ni a Ana, ni a Ingrid, ellas están completamente de mi lado). Así hasta el
viernes. Después de salir del instituto vendré a por ti. Hasta entonces cariño.
Te quiero, M.
Definitivamente este
hombre me iba a matar de un ataque al corazón. ¿Qué clase de novio pretende que
pase de él durante cinco días enteros? Por suerte, ha decidido que me verá por
la mañana y me besará. Esperaré con ansías el beso de mañana. Como dijo mi
querido chico, tenía que conocer a cinco chicas que no pertenecieran a mi círculo.
Pensé en dos chicas de mi clase de biología, una que está en arte y diseño y
otras dos que están en el coro musical. Ya tenía a mis nuevas compañeras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario